No al dejar llorar al niño

Tiene que acostumbrarse”. “Ya se le pasará”. “Todos los niños lloran..”.

Estas frases las he escuchado mucho de padres, parientes, educadores y directores en el período de adaptación en los centros infantiles.

Esto, según los conocimientos científicos de hoy en día al nivel internacional, tanto por estudios hechos en animales y con niños, no es cierto. Dejar llorar a un niño puede provocar secuelas graves, tanto en el sistema autoimune del niño/de la niña como en su comportamiento y su autoestima como persona más adelante.

Por un lado, como muestra una cantidad de estudios, sobre todo estadounidenses, dejando llorar a un niño, dejando le solo en un espacio desconocido, con gente desconocida, eleva los niveles de estrés experimentado por el niño/la niña. Esto se puede comprobar por un elevado nivel de cortisona en los niños. Sobre todo niños y niñas que tengan menos de 36 meses están afectados y más dispuestos a sufrir estrés por estar en una guardería. Cuanto más horas está en este entorno, más subirá el nivel de estrés y de la cortisona en su sistema.

El listado de efectos secundarios de niveles de cortisona alta es larga:

hay efectos en el sistema nervioso central, en el metabolismo y efectos imunológicos. Por la cortisona, el sistema imunologico se debilita: por eso, muchos niños, en el periodo de la adaptación, se ponen enfermos más frecuentemente. Otro efecto es que el miedo se potencia; más adelante, el niño reaccionará de otra manera a situaciones estresantes. Se genera una situación de tensión constante y estos niños – también cuando crecen – son muy propensos a que les puedes alterar fácilmente el estado emocional y pueden tener problemas de relacionarse con otras personas al nivel emotivo.

La cortisona también tiene efectos en el crecimiento y comportamientos: produce ansiedad sobre todo en niñas y comportamientos agresivos en niños.

Por otro lado, el apego experimentado por el niño y la calidad del entorno pedagógico tiene gran influencia en mediar el estrés y el nivel de cortisona en el niño. (Los estudios “show significant differences in externalizing problems based on quality of care.”) Sobre todo entornos más parecidas al entorno familiar tienen un efecto positivo tanto en el sistema imunológico como en el comportamiento del niño/de la niña.

Por esto, queremos trasmitir este mensaje a todas las madres quienes sufráis dejando atrás a vuestro niño llorando en la guardería. Escuchad vuestro corazón y no le dejéis en una situación de abandono (muchos niños lo sienten así) que además puede tener efectos perjudiciales en su futuro bienestar tanto físico como psicológico.

Buscáis un centro de crianza respetuosa. Aquí tenéis las referencias de proyectos muy buenos en too el territorio nacional: http://ludus.org.es/es Seguro que hay uno cerca de donde vivís!

Eva Eckermann, Psicóloga infantil y máster en educación infantil Waldorf, madre de dos hijos (*2009, *2010), socia fundadora del espacio de madres de día “Ginkgo Biloba” para niños de 2-6 años y el proyecto Escuela Libre Madrid Sur en Móstoles.

Estudios de referencia

http://evolutionaryparenting.com/daycare-and-cortisol-levels-what-does-this-tell-us/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2946618/

 

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